Podría no parecerlo, pero la traducción de una obra cinematográfica y la traducción para los campos del márketing y la publicidad tienen en común mucho más de lo que parece. En ambos casos, la adaptación es primordial para conseguir el mismo impacto y la misma fuerza que el mensaje original. Una buena traducción de publicidad es mucho más que el simple trasvase de un idioma a otro. La campaña publicitaria tiene que mantener la frescura del original, su misma contundencia, pero al mismo tiempo tiene que saber adaptarse a las peculiaridades de nuestra cultura, a los rasgos que nos diferencian, para que el mensaje no provoque rechazo por parte del público al que va dirigido. El éxito de una buena campaña, empieza por una buena traducción, y éstas son algunos de las empresas que han confiado en mí: