Ad Libs

el blog de un traductor audiovisual

Ad Libs random header image

La palabra más valiosa

March 14th, 2008 · 4 Comments

Hoy quiero desvelaros la palabra más valiosa que pueda utilizar jamás un traductor autónomo: «no».

Los clientes siempre piden cosas un tanto imposibles y hay que saber decir que no. Un «no» a tiempo nos ahorrará muchos disgustos y dolores de cabeza a la larga. Pagué mi primera cuota como autónomo en 1997 y desde entonces he aprendido muchas cosas. Una de ellas es que si te ofrecen un proyecto y no lo ves claro de buenas a primeras (plazos poco realistas, trato con el cliente complicado, no te parece demasiado bien pagado) es que te va a dar problemas seguro. Lo sé. Lo he comprobado en mis propias carnes y aún hoy, sigo comprobándolo. Si te parece que el plazo es insuficiente, seguro que lo será. Si de entrada, crees que lo que te proponen no es muy rentable, seguro que será una ruina total.

Hoy es viernes y es la 1 de la tarde y ya la he utilizado dos veces. Me ha dolido, pero sé que me he ahorrado un montón de problemas. Un estudio me ha llamado para traducir una pelìcula que quieren entrar a sala justo después de semana santa. Eso implica que el ajustador no se irá de vacaciones de semana santa, porque tendrá que ajustar esta película y eso me obliga a mí a aceptar un trabajo en viernes para entregarlo el miércoles. Qué casualidad que siempre haya un fin de semana por medio. Quizá en un momento de debilidad hubiera dicho que sí, que lo haría. Pero tenemos que poner un orden en nuestra vida y marcar unos límites o acabaremos trabajando todos los fines de semana del mundo. Y las hierbas de mi jardín (or should I say jungle) me están esperando. Mi familia me está esperando. Tengo que llevar a mi hija al parque. Si no lo hago ahora, ¿cuándo lo voy a hacer? ¿Cuando ella tenga 20 años?

Luego he tenido que decir que no a otro proyecto de 15.000 palabras porque me daba en la nariz que iba a ser problemático como pocos. Un cliente se había puesto en contacto conmigo a principios de febrero pidiendo un presupuesto para traducir 15.000 palabras. Le envié el presupuesto y ni siquiera me dieron las gracias, ni me dijeron que lo habían recibido, o que lo habían aceptado. Ayer, me escribieron para decirme que el proyecto estaba a punto de empezar y que debía entregarlo a principios de abril. Les dije que adelante, que no había problema. Hoy me han vuelto a escribir para decirme que les confirmara que podía cumplir con la fecha de entrega. ¿Pero cómo voy a confirmar que puedo entregar una cosa a tiempo si ni siquiera sé qué es lo que tengo que hacer? No se habían dignado ni a enviarme una muestra del texto. No sabía prácticamente nada de él. Eso sí, debía jurarles que lo tendrían en 15 días. Chamusquina, huelo a chamusquina. Huelo estrés, preocupaciones, prisas, noches sin dormir, dolores de barriga y sábados sin ir al parque y todo por aceptar un proyecto que sé que no debo aceptar. Este cliente ya me ha dado las pistas suficientes para saber que son desorganizados, despreocupados y que el único que va a correr aquí soy yo. Así que esto es lo que les he contestado:

Buenos días.

Hasta ahora no he recibido ningún texto y eso me hace pensar que la fecha que comentas límite del 7/04 será difícil de cumplir porque nos estáis metiendo prisa y todavía no nos habéis enviado nada. Conociendo un poco como funciona este mundo, casi me estoy temiendo que vosotros entregaréis tarde el material para traducir y nos tocará a nosotros correr. Además, no hemos visto ni una sola frase de los textos a traducir y me estás pidiendo que me comprometa a algo a ciegas. No he visto la calidad del texto, lo técnico que puede ser, la cantidad final de palabras a traducir, etc.

Envié un presupuesto a principios de febrero, según vuestra petición y hasta ayer nadie se puso en contacto para decirme que había sido aceptado, que el proyecto seguía hacia delante, ni cuáles iban a ser las fechas de entrega. Eso denota una falta total de organización y previsión por vuestra parte.

Por tanto, me veo obligado a rechazar el proyecto que me propones puesto que no puedo comprometerme a respetar esa fecha del 7 de abril.

Atentamente,

Ricard Sierra

Únicamente lo siento por la compañera que me iba a ayudar con el proyecto, pero creo que también le he ahorrado un disgusto a ella.

Sí, me he quedado muy a gusto ;-)

Tags: Guia del traductor

4 responses so far ↓

  • 1 Pilar Bayle // Mar 18, 2008 at 7:28 pm

    Me parece sencillamente maravilloso que hayas aprendido esa palabra :) ¡Enhorabuena!

    P.

  • 2 Ricard Sierra // Mar 18, 2008 at 8:31 pm

    ¡Gracias! Es más poderosa de lo que parece y creo que hasta debe liberar endorfinas, porque la sensación de bienestar es indescriptible :-)

    R.

  • 3 Diana Espinosa // Mar 26, 2008 at 11:05 am

    Realmente, creo que es una de las herramientas más útiles y que peor manejamos los autónomos y los traductores audiovisuales en particular. Celebro mucho que tú también hayas descubierto los múltiples beneficios de un «no» a tiempo. Yo estoy alcanzando ese punto en el que no sólo no me siento mal…sino que me siento flex. Como te comentaba ayer, la experiencia es un grado.
    Por cierto, felicidades por el blog…ojalá yo me organizara tan bien como para poder hacer algo así. En fin, de momento empiezo a dominar el «no», lo de la optimización de mi tiempo lo dejaré para cuando sea mayor :-)

  • 4 Ricard Sierra // Mar 26, 2008 at 11:31 am

    Bueno, organizado, organizado… Intento no perder tiempo en cosas inútiles y espero ir mejorando en eso. Pero no te creas, a veces me descuido y en el blog también me crecen las malas hierbas :-)

Leave a Comment